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Posts Tagged ‘Amanecer Dorado’

 “Somos la última oportunidad de Europa

El objetivo sois vosotros, los españoles. Vosotros sois las víctimas de esta mentira. Ya sabe usted lo que está pasando en Grecia: éste es un país que está sufriendo salvajemente, que está pasando una crisis humanitaria bestial. Y los siguientes seréis vosotros… Esta crisis es exactamente igual en España, en Grecia, en Irlanda… es el resultado de una mal diseño de la Eurozona.

Yanis Varoufakis, nuevo ministro de Finanzas de Grecia por Syriza.

El futuro ministro de Finanzas de Grecia no es extremista

Peter Spence, corresponsal económico de The Telegraph.

Tsipras

Ante la victoria de Syriza imagino que todos nos hacemos las mismas preguntas ¿Qué va a suceder ahora? ¿Alemania y sus socios cumplirán sus amenazas? ¿Abandonará Grecia el euro o será expulsada? Es difícil saber qué va a ocurrir. Los hechos se analizan mejor una vez que han ocurrido que haciendo previsiones sobre qué podría ocurrir en el futuro. En torno a Syriza hay informaciones muy diversas según el tono ideológico de quien las vierta. También hay gente muy centrada y con opiniones muy ecuánimes independientemente de la ideología que profesen. Yo para intentar enterarme un poco mejor de la situación que podría acontecer he decidido ir directamente a la fuente principal: Syriza. En concreto a una serie de entrevistas – al alcance de todos – realizadas en las últimas semanas al que será el próximo ministro de Finanzas del gobierno griego y máximo responsable de la futura negociación con la Unión Europea, Yanis Varoufakis.

Este profesor de economía de la universidad de Atenas, antiguo asesor del PASOK de Papandreu – que abandonó por su oposición a las decisiones económicas encaminadas a la austeridad tomadas por éste y que hemos visto como han llevado a este partido a su práctica desaparición del espectro político griego – ha sido desde el principio muy crítico con las decisiones políticas europeas y las salvajes medidas económicas tomadas contra Grecia.  Ni en Syriza ni aún menos en su nuevo ministro de Finanzas hay algún atisbo de populismo o radicalismo como muchos medios de comunicación nos cuentan, a no ser que consideremos que someter a las personas a castigos inhumanos como ha decidido la “muy austera” Europa por sus supuestas malas decisiones políticas y económicas sea una marca de raciocinio y espíritu centrado.

En cambio, como dice Varoufakis, posiblemente ellos sean la última esperanza de Europa dado la dinámica de descomposición y el rápido ascenso de la extrema derecha xenófoba, en muchos casos fascista y neonazi, que está sufriendo la Unión Europea. Es la denuncia de esta peligrosa espiral del odio lo que Yanis Varoufakis lleva años clamando en el desierto.  La única salvación para que Europa no caiga en un rápido colapso político y social es aplicar la política de generosidad propugnada por Yanis Varoufakis ya no sólo por una cuestión de humanidad y justicia sino de simple pragmatismo. No es sólo la Unión Europea quien está en riesgo de fractura sino que son las mismas naciones europeas las que se encuentran en un rápido proceso de polarización y radicalización social dentro de sus fronteras.

Si la Unión Europea (el núcleo de norte y centro Europa) sigue empeñada en sus políticas sociopáticas de austeridad y hace fracasar el gobierno de Syriza como en 1930 fracasó el gobierno alemán del canciller socialista Hermann Muller, el próximo o los próximos gobiernos de Grecia serán formados por los nacionalistas revanchistas y los neonazis de Amanecer Dorado. Esto es extensible al resto de Europa donde estos movimientos tienen también hace tiempo mucha fuerza. No sabemos ni la velocidad ni el momento de su ascenso al poder, pero por el camino que traza esta opción política y económica elegida por la Unión Europea de Merkel será inevitable. El fanatismo y la estulticia de Berlín y Bruselas – y sus palmeros – ha demostrado no tener límites, esperemos que por el bien de todos nos sorprendan.

Es cierto que son épocas diferentes y la historia no se repite siempre dos veces igual, pero hay discursos que son preocupantemente parecidos y que nos han llevado a auténticas barbaries. El discurso moral que justifica la austeridad es uno de ellos. Otro es que una nueva Gran Guerra europea no es posible. Eso también se dijo en el pasado y fue el tiempo el que se encargó a un alto precio de desmentirlo. Asimismo, detrás del discurso moral que da coartada al merecido castigo que suponen las políticas de austeridad (una supuesta responsabilidad y laboriosidad alemana – nuestras queridas y fabuladas hormiguitas teutonas – contra unos países del sur manirrotos y despilfarradores) no hay más que cinismo e hipocresía, que intenta ocultar las responsabilidades de Alemania y sus socios en la crisis:

Primero, la deficiente construcción del euro que hacía inevitable la crisis europea. Una construcción que provocaba desequilibrios no corregidos por no ser una zona monetaria óptima: el superávit alemán y su periferia no era otra cosa que el déficit del sur. El crecimiento germano no era otra cosa que el gasto público y privado de esos países meridionales. Segundo, el billonario rescate al irresponsable sistema financiero alemán, inundado de hipotecas basuras y otros malos préstamos. Sí, los bancos alemanes son bancos… PI(i)GS (sólo esto ya debería desmontar el hipócrita discurso de la responsabilidad alemana: bancos quebrados e inundados del dinero de todos los contribuyentes europeos con la connivencia de la clase política alemana, pero bueno…). Tercero, la crisis griega no es una crisis de gasto público. Si como se dice la crisis griega se debiera al despilfarro y la deuda pública no habría explotado en 2008 sino que lo hubiera hecho mucho antes de entrar en el euro. Curiosamente, la crisis griega es una crisis de DEUDA EXTERNA. Sí, no deja de ser gracioso tener una crisis de deuda externa en tu propia moneda, pero son las cosas chuscas del euro: te endeudas en la moneda de Alemania y su banco central. Por tanto, el euro estaba construido deficientemente con vistas – cortas, pero vistas – a no tener socios ni colegas dentro de Europa sino a tener países que obedecieran y si fuera necesario se humillaran.

Varoufakis

Y ahora vayamos a lo importante ¿Qué piensa el nuevo ministro de Finanzas griego sobre una serie de importantes asuntos que pronto estarán en la primera página de la agenda europea y la suya propia?

POR QUÉ ESTÁ EN POLÍTICA
«Cuando el líder de un partido político a punto de gobernar te ofrece la oportunidad de poner en práctica políticas que has venido defendiendo desde hace años es pura cobardía eludir el reto. ¿Voy a tener éxito? Solo lo sabré si lo intento… No hay garantías de éxito.

… Cuando la gente buena no logra vencer a las fuerzas malignas éstas siempre regresan de manera triunfal. ¡Así que más nos vale tener éxito!».

 

EL EURO

«Grecia no quiere abandonar el euro ni amenazar con hacerlo. No deberíamos haber entrado en el euro, esto está muy claro, pero una vez dentro sería desastroso salir voluntariamente… Esto no significa que debamos agachar la cabeza y hacer lo que nos dicen por temor a ser expulsados. No, debemos vetar políticas inhumanas dentro del euro, exigir la reestructuración de la deuda dentro del euro y nunca darles la oportunidad de afirmar que decidimos abandonar el euro de manera voluntaria. Si ellos quieren que nos vayamos, deben echarnos sin nuestra ayuda. Al hacerlo, eso sí, tirarán abajo sus propias casas.

la crisis emigró de los mercados de bonos a la economía real y tomó la forma de una deflación viciosa que hace insostenibles a países como Italia… La zona euro se encuentra en un estado muy avanzado de descomposición y a menos que hagamos algo rápidamente, puede ser demasiado tarde».
«Si Berlín llega a la conclusión de que quiere ‘salirse’ del euro, saldrá por sí mismo antes de darle luz verde a Atenas para que lo abandone».

LA CRISIS

«Esta crisis es exactamente igual en España, en Grecia, en Irlanda… es el resultado de una mal diseño de la Eurozona. Grecia colapsó primero, pero si no hubiéramos sido nosotros habrían sido España o Irlanda y el efecto dominó se habría repetido igual. Cuando en 2010 nos declaráramos en bancarrota nos dieron el préstamo más grande de la historia a condición de que redujéramos nuestros ingresos. No es necesario ser economista para entender que eso no funcionaría: si uno está en bancarrota significa que sus ingresos no son suficientes para pagar sus deudas, y si para tratar de solucionarlo se le da un préstamo que lo que hace es aumentar su deuda y a condición encima de reducir aún más los ingresos es imposible. Un niño de ocho años entiende que es un acto criminal».

RESCATE, AUSTERIDAD Y EUROPA

«Fue un ejercicio de cinismo y antieuropeísmo absoluto, para tomar las pérdidas de los bancos y hacerlas recaer sobre los ciudadanos europeos, para salvar los bancos a expensas de los contribuyentes. Y el cinismo llegó al grado de hacer pasar eso como un acto de solidaridad. Pero en Grecia vamos a tratar de formar un Gobierno que diga basta. No por nosotros, sino por Europa. Porque los únicos que se benefician de todo esto que está ocurriendo son los neonazis griegos y el Frente Nacional de Le Pen. Somos la última oportunidad de Europa».

«Por suerte, en la UE existen instituciones que nos permiten maniobrar. Pero sobre todo lo que haremos será lanzar propuestas pro europeas en dirección contraria de las políticas actuales y que lleguen a los votantes. Los políticos que tenemos van tan a lo suyo que si ven que su electorado cambia, ellos también cambiarán. Y en última instancia podremos hacerlo porque tenemos poder. Si uno tiene una deuda con un banco de 10.000 euros no tiene ningún poder, pero si debe 320.000 millones sí que tiene poder».

EL FUTURO INMEDIATO

«No queremos una confrontación, ni hacer las cosas unilateralmente, queremos actuar en colaboración con nuestro socios europeos. Lo primero que haremos será tomarnos tiempo: nos están presionando con que después de las elecciones disponemos de siete días para firmar todo. No vamos a firmar nada deprisa y corriendo. Pediremos dos semanas, algo bastante razonable. Después llevaremos nuestras propuestas al Eurogrupo, al Ecofin y al Consejo Europeo, y nuestras propuestas incluirán en primer lugar encarar inmediatamente la crisis humanitaria. No podemos permitir que haya gente durmiendo en la calle, gente que se va a dormir con hambre. El dinero que hay que destinar a eso es minúsculo en comparación con los miles de millones que estamos destinando al BCE. Y luego haremos propuestas específicas para reducir la deuda griega minimizando los daños a nuestros socios europeos. Europa está pagando enormes sumas por nuestra deuda, el trabajador medio alemán hace bien en estar enfadado por todo el dinero que le toca pagar. Cada pocos meses necesitamos dinero fresco de Europa para sostener una deuda que es insostenible, así que haremos propuestas para reducir esta deuda de manera que Grecia pueda respirar de nuevo y a la vez aliviar el peso de esa deuda en el ciudadano medio europeo… Hay mecanismos financieros públicos muy creativos para resolver este problema que permitirían al señor Schäuble acudir al Parlamento alemán sin necesidad de pedir que se condone parte de la deuda griega».

LA DEUDA

«Un gobierno liderado por SYRIZA no tocará a los acreedores privados. Después de todo, tienen menos del 20% de nuestra deuda. No tiene sentido abrir un frente en contra de ellos con todas las consecuencias jurídicas que eso acarrearía. El hecho de que la mayor parte de la deuda esté en manos del sector oficial significa que, si existe la voluntad política, el acuerdo de reestructuración puede ser alcanzado en una sola jornada».

«A nuestros socios europeos les debemos 280.000 millones de euros. Pues bien: emitiremos nuevos bonos por esa cifra, con exactamente el mismo calendario de pagos que ahora mismo habíamos acordado pero ligado al crecimiento del PIB nominal, no al real. El Fondo Monetario Internacional, el BCE, aseguran que nuestro PIB nominal crecerá un 7% al año en los próximos 20 años. Si es así, devolveremos el dinero que nos han dejado. Pero si el PIB nominal crece entre el 5 y el 7%, pagaremos un tercio del dinero que nos hemos comprometido a pagar. Y si está por debajo del 5% no pagaremos nada ese año. En 2038 esos bonos expiran, y lo que hayamos podido pagar lo habremos pagado y lo que no, no. Se trata de condicionar el pago de la deuda a la marcha de la economía real. Y también haremos reformas, porque Grecia necesita muchas reformas. Pero no haremos las reformas que nos manden en una lista desde Washington o Fráncfort, y que básicamente consisten en destruir el empleo, en crear una nueva forma de esclavitud en Grecia a base de flexibilizar el trabajo para tener gente que trabaja por casi nada».

EXPULSADOS DEL EURO

«Si hicieran eso significaría que tiene un muy pobre concepto de la democracia… Si el estado de Texas, donde llevo viviendo los últimos tres años, tuviera -como de hecho tiene- una postura diferente respecto a lo que el Banco Central de Estados Unidos debe hacer, a nadie en Washington se le ocurriría expulsarlo de Estados Unidos. El que se nos pase por la cabeza algo así ya indica el nivel de perversidad que domina en Europa. Somos un partido de izquierda radical, pero nuestras propuesta son razonables. Si Europa no quiere mantener una conversación racional con nosotros y se empeñan en seguir negando el desastre, allá ellos: que destruyan Europa como ya han contribuido a destruirla dos veces en los últimos cien años. Pero no será ya nuestra responsabilidad.

 

LAS PRIVATIZACIONES

«El programa de privatización ha fracasado de modo espectacular. Hay, desde luego, algunos activos que se han entregado a particulares sospechosos (por ejemplo, la lotería nacional y el sitio de Hellenikon) y a los que el nuevo gobierno debería echar otro vistazo, al menos en lo que se refiere a su legalidad, pues la renacionalización será imposible debido a la falta de liquidez del Estado. Dicho esto, las mayores privatizaciones tuvieron lugar, no entre 2010 y 2014 sino entre 2000 y 2009, implicando bancos, el monopolio de telecomunicaciones del Estado, etc. Respecto a los servicios públicos, el problema no es que los privatizaran. El problema es que los desmantelaron o los estrangularon con la austeridad y unos recortes espantosos».

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